Lo diferencial no es la naturaleza de la universidad, sino su estrategia y orientación en favor del mejor interés para sus alumnos.
Inmersos como estamos en pleno debate sobre la universidad pública y privada, he leído estos días varios comentarios que apuntan a una de las principales causas de por qué la universidad privada está de moda (y ahora parece que denostada por algunos): las salidas profesionales que ofrecen a sus estudiantes.
Vaya por delante que, en mi opinión, parece necio reducir el debate a si son mejores las universidad privadas o públicas, pues en ambos casos encontramos tanto buenos como malos ejemplos de praxis en la gestión universitaria.